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Una exigencia desde siempre sentida en la agricultura es combatir el
crecimiento de hierbas infestantes, que, además de perjudicar el aspecto
estético del cultivo, compiten por agua, luz y elementos nutritivos. Las malas hierbas pueden, además, comprometer la polinización, distrayendo a los insectos que transportan el polen, así como sustraer a las plantas parte de su espacio vital. Diferentes son las técnicas de cultivo con las que se ha tratado de afrontar el crecimiento de la flora infestante, desde el control manual y mecánico, hasta el que prevé la lucha química, el más reciente.
La solución más apreciada es, sin embargo, la de la cobertura, que puede ser realizada mediante materiales orgánicos, como hojas y paja, o bien con tejidos y películas plásticas. Además del control de las malas hierbas, la cobertura permite reducir la evaporación del agua del suelo y favorecer la maduración precoz de fruta, flores y hortalizas, puesto que el terreno cubierto se mantiene más caliente.
Nuestra propuesta
Tejido para control de malezas, muy robusto y poroso, en polipropileno estabilizado a los rayos UV. Muy resistentes a las pisadas y al paso de tractores pequeños, pueden re-utilizarse más veces. Garantizan el paso del aire al suelo, manteniéndolo vivo; el agua excesiva filtra a través del tejido sin dar lugar al estancamiento del agua.
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